Ayer celebramos la 13ª sesión de nuestro Club de Árbitros Rafael del Pino en un lugar privilegiado: el Palacio de Santoña, sede del Centro Internacional de Arbitraje de Madrid (CIAM-CIAR) y de la Corte de Arbitraje de Madrid.

Las sesiones del Club consisten en un debate abierto entre 30 árbitros y profesionales de instituciones arbitrales, procedentes de distintos países. La reunión observa siempre el mismo formato: tres o cuatro asistentes rompen el hielo con alguna experiencia relacionada con su ejercicio como árbitros. La conversación se rige por unas normas básicas: no se permite el uso de móviles; tampoco hay ponentes ni «powerpoints». Todo ello bajo la «Chatham House rule».

En esta edición, Silvia Martínez Sastre, Ana Arroyo y Javier Martínez Díaz inauguraron el debate compartiendo reflexiones prácticas sobre algunos dilemas de la práctica arbitral:

  • ¿Pueden los árbitros conceder una reparación que no fue solicitada por las partes, sin violar el principio de congruencia y el derecho de defensa?
  • Estimación de la excepción de cosa juzgada… ¿pero de verdad se había juzgado? La problemática (o no) de la cosa juzgada en el arbitraje
  • ¿Qué debe hacer un árbitro ante un intérprete notoriamente incompetente?

Estas cuestiones suscitaron un debate vivo entre los participantes, que aportaron perspectivas comparadas y lo mejor de sus conocimientos y experiencias, con un nivel técnico sobresaliente.

Fundado en 2019, el Club de Árbitros es uno de los clubes temáticos de la Asociación de Becarios de Excelencia Rafael del Pino. Impulsado por miembros de la Asociación que desarrollan su carrera en el ámbito del arbitraje, el Club pretende ser un punto de encuentro para árbitros de distintas nacionalidades que desean aprender unos de otros y contrastar los desafíos que encuentran en su práctica profesional.

El Club está presidido por Luis Fernando Rodríguez, Becario de Excelencia de la promoción 2011, con el apoyo del Secretario, Víctor J. Lana, y de un Comité Asesor, integrado actualmente por Dámaso Riaño, Mélanie Riofrío, Elena Sevila, Marta Lalaguna y Fernando Cabello de los Cobos.

La iniciativa se alinea con la misión de la Fundación Rafael del Pino de fomentar el liderazgo, la iniciativa individual y los valores del libre mercado y la libertad de empresa.